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Morimos de amor por la Tempranillo
09/09/2015

En breve en Viña Ruda nos vamos a vendimiar. Estos días para nosotros son de auténtica alegría y nos gusta recordar las coplillas de nuestros abuelos: 

Venimos de vendimiar / de la viña de mi abuelo / y no nos quieren pagar / por que hemos roto el puchero / por que hemos roto el puchero/ Venimos de vendimiar / Aunque me ves que me ves / que me ves que me caigo / es una chispa de vino / morena que traigo / Aunque me ves que me ves / que me vengo cayendo / es una chispa de vino / morena que tengo.

Pues esa chispa de vino que le traía el mozo a la moza, seguro que era de Tempranillo. En Viña Ruda morimos de amor por la variedad estrella de nuestra bodega: La Tempranillo.

La uva Tempranillo recibe su nombre del diminutivo de “Temprano”, debido a que madura unas semanas antes que otras uvas tintas.

La Tempranillo es una variedad de uva de piel oscura, que por sus especiales características, se ha convertido en la columna vertebral de algunos de los mejores vinos de España y Portugal.

Historia

Hasta hace poco, se sospechaba que la tempranillo estaba emparentada con la uva pinot noir, pero los recientes estudios genéticos tienden a descartar esa posibilidad.

El cultivo español de vitis vinífera, el antecesor común de la mayor parte de las vides que actualmente existen, comenzó bien pronto con el asentamiento fenicio en las provincias del sur de la Península. Más tarde, según el escritor romano Columela, se cultivaba la vid por toda España, aunque sólo hay unas pocas referencias dispersas al nombre "tempranilla". Esto puede deberse a que en muchos lugares, como en la región de Valdepeñas, fue la principal variedad indígena y se asumía que era una uva diferente.

Una referencia temprana a esta uva se encuentra en el Libro de Alexandre (siglo XIII), refiriéndose a la región de Ribera del Duero, en la que menciona las uvas castellanas por su nombre:

Ally fallaría ommes las bonas cardeniellas

e las otras mejores que son las tempraniellas

Hasta el siglo XVII, las vides de tipo tempranillo permanecieron limitadas a la España continental, donde eran más apropiadas al clima ligeramente más fresco de las provincias septentrionales. Aquí las regiones de La Rioja y Valdepeñas históricamente hicieron de la tempranillo su variedad más importante. La uva fue llevada a América, posiblemente en semillas, con los colonizadores españoles del siglo XVII, donde ha mantenido ampliamente su identidad genética y aún se parece mucho a sus antepasados españoles.

Debido a su gran sensibilidad a las enfermedades y las plagas, particularmente la filoxera que devastó las vides en el siglo XIX y aún amenaza actualmente los viñedos, la tempranillo española ha sido a menudo injertada en portainjertos más resistentes, de lo que resulta un estilo de uva ligeramente diferente a aquellos hoy cultivados en Chile y Argentina. A pesar de su aparente fragilidad, la tempranillo viajó ampliamente durante el último siglo, después de mucho ensayo y error, se ha establecido en un sorprendente número de países por todo el mundo.

En 1905, Frederick Bioletti llevó la tempranilla a California donde recibió una fría recepción, no sólo debido a la naciente ley seca, sino también porque la uva no gusta de climas calientes y secos. Fue mucho más tarde, durante los años 1980 cuando comenzó a florecer la producción de vino californiano basado en la tempranillo, después de establecerlo en lugares montañosos adecuados. La producción en esta zona se ha más que doblado desde 1993.

Características

Los días cálidos y soleados permiten que las uvas de la variedad tempranillo, maduren completamente, mientras que las noches frías ayudan a mantener el equilibrio ácido natural. El resultado es la consecución de unos vinos brillantes, alegres, afrutados con el equilibrio justo de calidez y acidez, y aquí es donde Tempranillo alcanza su potencial. No es de extrañar, entonces, que los terroirs continentales de Argentina y Australia hayan sido las primeras regiones del Nuevo Mundo a adoptar Tempranillo.

Como es el caso de la Garnacha (Grenache), la Tempranillo se presta muy bien al cultivo en vaso bajo (cepa), que es la forma en que tradicionalmente se ha cultivado en toda la Península Ibérica.

La Tempranillo es una uva tinta con una piel gruesa, cuyo racimo madura con un bello color negro azulado. Los racimos tienen forma cilíndrica y son compactos. Las bayas son esféricas, de color negro púrpura con una pulpa incolora. La baya es de color muy oscuro y en forma de esfera.

Es muy segura en el cuajado, muy sensible a plagas y enfermedades, y poco resistente a la sequía y a temperaturas altas. La uva es muy susceptible a las inclemencias del tiempo ya que es una uva propensa al efecto globo. Se retrae cuando hay sequía y aumenta de tamaño cuando hay mucha humedad. Este aumento de tamaño hace que disminuya la calidad, ya que supone una pérdida de color. El efecto "globo" se atenúa en los terrenos arcillosos, ya que la arcilla, dosifica la humedad a las raíces. Por el contrario, los suelos arenosos favorecen el efecto "globo". De la misma manera, los viñedos jóvenes de menos de 12 años, que tienen las raíces más superficiales también favorecen el efecto "globo".

La raíz de tempranillo absorbe el potasio con facilidad, lo que contribuye a su baja acidez. Cuando absorbe demasiado potasio, el mosto es más salino lo que hace más lenta la desaparición del ácido málico lo que da como resultado un pH superior. La piel no presenta ningún carácter herbáceo.

Sinónimos

  • Escobera y Chinchillana: Badajoz
  • Cencibel: Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara.
  • Tinto Fino: Madrid.
  • Tinta de Toro: Zamora.
  • Tinto del País: Burgos, Soria y Valladolid.
  • Tinto Madrid: Toledo, Salamanca, Cantabria, Soria, Valladolid.
  • Ull de Lebre: Barcelona.
  • Valdepeñas: Valle de San Joaquín (California-EEUU).
  • Tinta Roriz: Portugal.

Los vinos

La tempranillo, en su estado óptimo de recolección arroja vinos frescos y secos en boca, diferentes a la mayoría de variedades españolas que tienen la calidez como reseña de referencia. Envejece de manera muy digna manteniendo un armonioso equilibrio entre estructura, color y acidez.

El Roble y la Tempranillo realmente casan bien juntos. El roble americano, en particular se integra a la perfección con las notas de vainilla y coco impartidas por las barricas de roble. Las barricas roble francés hacen que la variedad Tempranillo brille con un enfoque con más sabores especiados. A medida que pasa el tiempo los dos estilos se están consolidando y el consumidor está siendo recompensado con vinos de mayor complejidad.

Características organolépticas de los vinos con variedad tempranillo

  • Aromas: fresa, ciruela, herbal, vainilla y tabaco.
  • Sabores: fresa, ciruela, herbal, vainilla y chocolate por el roble.
  • Vista: color rojo intenso, matices violáceos en su juventud; color teja con los años.
  • Perfil y carácter: cuerpo completo, acidez suave y taninos secos.

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